Make your own free website on Tripod.com
Poesía religiosa. San Francisco de Asís

HOME

La vocación de Francisco | El Cristo de San Damián | San Francisco y el beso al leproso | Francisco y el Papa | La vocación de Clara | La Tercera Orden | El canto de San Francisco | El jardín de San Francisco | El éremo de Francisco | Santa maria | Francisco y la materia | Francisco y la perfecta alegría | La danza en el bosque | El corazón de Francisco | Un alma que canta | La transfiguración | Francisco y el sultán | La fuente de su alegría | Las admoniciones de San Francisco | Los estigmas de Francisco | El testamento de Francisco | La bendición a fray Elías | Vínculos relacionados | Contactos
El testamento de Francisco

at24659_wallpaper280.jpg

UN SERAFÍN DE AMOR CRUCIFICADO...

Un serafín de Amor, crucificado,
alado y en Espíritu encendido,
manos, pies y corazón atravesados
y en sus alas de fuego, el Sol divino.

Puso una de sus alas en tu boca
y surgió como un torrente la alabanza,
tocó tu lengua con la inspiración que brota
desde la fuente que sostiene la Esperanza.

Con un ala de pasión tocó tu oído
y transformó el silencio en su Palabra,
habló a tu corazón y tus sentidos
se centraron en su voz que te besaba.

Abanicando el viento, un ala perfumada
embriagó tu pensamiento de emociones,
te elevó por encima de las nadas
y envuelto te quedaste entre canciones.

Con una gota de miel volvió delicia
el gusto de las cosas ya pasadas
y el sabor de su toque que acaricia
te llenó de dulzura con su gracia.

Tus ojos acarició la luz dorada
del ala de su belleza y hermosura
con su toque encendido tu mirada
dejó transformada en su ternura.

Finalmente la unción tocó tu pecho
y el corazón inflamó de su presencia
te hirvió la sangre, el alma y su recuerdo
impreso se quedó en su ausencia.

Un serafín en fuego transformado
con seis alas en llamas encendidas,
un serafín en el Sol transfigurado
en que la luz y el fuego se fundían.

Sus seis alas son sabiduría,
temor de Dios e inteligencia,
fortaleza y consejo que nos guía,
piedad filial y luz su ciencia.

Volarás con sus alas al encuentro
del Amor que te tiene enamorado,
te fundirás con su fuego en el misterio
del corazón que el fuego ha atravesado.

p0003214.jpg

p0003214.jpg

ot31138_wallpaper280.jpg

EL TESTAMENTO DE FRANCISCO

Sobre un monte de castaños,
de un otoño enrojecido,
Francisco contempla, herido,
cómo se pasan los años.

Le parece que fue ayer
cuando a su puerta golpearon
los primeros que emularon
su sentir y su querer.

Pioneros y compañeros
de una aventura impensada,
de ese sueño hecho de nadas
e infinitos derroteros.

Y Francisco recordaba
la ilusión que había en sus ojos,
tan generoso el despojo,
tan alegre la mirada.

Los tiempos de paraíso,
de brillo de Amor primero,
caminantes y viajeros
como gorriones sumisos.

Nadie les daba instrucciones,
sólo el Señor los guiaba
y su Espíritu soplaba
en el alma, sus mociones.

Él era el viento infinito
que sus dones regalaba
y en carismas demostraba
que eran amigos de Cristo.

El Señor le revelaba
su voluntad y su norma:
el Evangelio y su forma,
todo aquí se concentraba.

Vivir de la Eucaristía
que el sacerdote les daba,
del fuego de la Palabra
de alabanza y alegría.

Adorarlo en sus iglesias
por la cruz que salva el mundo,
viviendo en su Amor profundo
fieles a la Madre Iglesia.

Su regla en pocas palabras,
inspirada por el Santo:
el Evangelio y su encanto,
confirmada por el Papa.

Los veía por el mundo
forasteros, peregrinos,
en los cruces de caminos
predicando el Amor puro.

Y contentos trabajaban
en el campo con sus manos,
recibiendo como pago
la comida que les daban.

Por las noches se hospedaban
con gente pobre y sencilla,
oraban en sus capillas
y a Dios, con ellos, cantaban.

Los leprosos recordaban
los tiempos de Amor primero,
cuando el Señor entre ellos
condujo a los que lo amaban.

Sobre ese monte Francisco,
vio cómo el tiempo pasaba,
y un testamento dejaba
escrito para sus hijos:

Ámense como los amo,
alegres en la pobreza,
hijos fieles de la Iglesia
y del bien que profesamos.

...........................................................