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Amor místico. Poemas de amor a Dios

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LLUEVE INTENSAMENTE...

Llueve intensamente esta mañana
plomizo, un cielo oscuro envuelve el mundo
ni truenos, ni centellas y me inundo
de una paz que me llena soberana.

Llueve bendición, se alegra el bosque
retoza en su alegría el arroyuelo
y parece que la lluvia es su consuelo
si refresca su garganta con su toque.

Baña el tilo en el caudal su cabellera
y resuma un perfume limpio y suave
es el aroma salvífico que invade
el pensamiento profundo que me llena.

Llueve en la mañana y tu ternura
refresca los ardores del estío
y siento en un instante todo mío
ese cielo que oculta tu hermosura.

Empapa ya tu gracia mi mañana
la bendición que en sus gotas se hace vida
y en mis oídos es pura melodía
el sentir tu presencia que me embriaga.



ARTISTA DEL CUADRO NUEVO

Artista del cuadro nuevo
que el Señor está pintando
quiero alabarte cantando
volviendo al Amor primero.

Tú eres todo lo que espero
y es por eso que danzando
brindo mi gozo bailando
y el viento es mi compañero.

Porque un Dios que carpintero
se hizo al vivir trabajando
vino humilde y predicando
y murió en un cruel madero.

Su Espíritu está soplando
y me llena de su vida
como fuente de alegría
que está en mi pecho brotando.

Y es por eso que alabando
yo le canto mi esperanza
fidelidad y confianza
y por Él sigo luchando.



VAS PREDICANDO, VIAJERO

Vas predicando, viajero
y el mar te lleva en sus olas
tienes alas de amapola
y pasión de pregonero.

Apóstol de las tormentas
del huracán y del fuego
eres de Cristo el arquero
tus Palabras son sus flechas.

Se clavan hondo en el alma
y abren heridas sagradas
porque están enamoradas
de Jesucristo que salva.

Vas navegando tu viaje
cautivo de un Amor Santo
y vas cantando tu canto
con valentía y coraje.

Aquel que te ha cautivado
va contigo en el camino
y comparte tu destino
porque es Él quien te ha llamado.



TE CANTA UN GRILLO EN LA TARDE

Te canta un grillo en la tarde
en la rama de un gran tilo
enamorado y esquivo
sólo vive para amarte.

Intermitente su canto
ritmado en la brisa suave
se conjuga con las aves
y te ofrece sus encantos.

Parece un violín alado
tocado por querubines
o encendido en serafines
porque arde enamorado.

Cuando la luna se enciende
él le pregunta sincero
si a visto a su Amor viajero
porque lo ama y no comprende.

Se ha entregado y no se entiende
a un Amor que lo supera
al que en los tilos espera
en cantar que lo trasciende.



SI CUANDO EL CIELO SE ENCIENDE

Si cuando el cielo se enciende
tu Palabra lo ilumina
Si contemplo de repente
que mi dicha en ti termina
Yo te alabo.

Si percibo entre las flores
el perfume de tu paso
Si el rubor de tus amores
se enrojece en el ocaso
Yo te alabo.

Si te cantan las cigarras
en una tarde abrasada
o te suenan las guitarras
en una danza encantada
Yo te alabo.

Porque te siento presente
en el mundo en que me encuentro
y vibro fraternalmente
con su canto o su lamento
y te alabo.



EL AIRE QUE RESPIRO

Tú eres, Señor, el aire que respiro
la atmósfera real en que me muevo
el cielo de la dicha en el que espero
el soplo divino en el que vivo.

La bendición que en lluvia se derrama
y empapa la aridez de nuestra tierra
frescura celestial y gracia eterna
que a vivir adorándote me llama.

Eres bálsamo divino que suaviza
los golpes que la vida me depara
medicina sanadora que repara
y perfume embriagándome en la brisa.

Eres quietud de atardecer sereno
tibieza del ocaso sosegado
un cielo que lo besa enamorado
y la calma que sigue al fausto trueno.

Por eso te bendigo y agradezco
la vida que me diste para amarte
el mundo en el que puedo yo encontrarte
y la unción y bendición que no merezco.



ALGÚN DÍA SE ABRIRÁN LOS CIELOS

Algún día se abrirán los cielos
de par en par sus puertas desplegadas
escaleras de nubes tapizadas
envuelto va el amor entre consuelos.

Peldaños de cristal rojo esmaltado
me llevan a las puertas del gran templo
en el se oculta un sol de fuego intenso
que quema en el altar azul dorado.

Sus puertas son más altas que los cedros
están hechas de bronce y de caoba
las abre un torbellino que me arroba
y nace en el santuario del eterno.

La multitud que canta es infinita
las trompetas las suenan los querubes
y el brasero de incienso es una nube
de oración incesante y paz bendita.

Millones de inocentes con antorchas
y palmas encendidas en sus manos
rinden honor al trono soberano
y se funden sus voces en su gloria.

Las vírgenes vestidas de azucenas
forman un coro de mística armonía
en sus manos el arpa y la alegría
de haber abandonado sus cadenas.

En el trono una luz inabarcable
que fuera alguna vez materia pura
atrapa mi mirada en su blancura
y me deja extasiado al contemplarle.

Brota un río de fuego perfumado
del trono en que refulge el solo divino
en el beben los santos su destino
y se quedan, al beber, enamorados.


Desciende del santuario y llena el cielo
de la luz en que la luna se reviste
a su aroma seductor nada resiste
y penetra las entrañas de este suelo.

Ahora entiendo por qué las escaleras
besan serenas la cumbre en la montaña
derritiendo la nieve en sus entrañas
regando con amor las primaveras.

Ahora veo más allá de lo que encuentro
que del santuario infinito formo parte
que me has dado la voz para alabarte
pues tu fuego me quema y está dentro.

Y es un santuario la creación que llena
la mirada con que en ella te contemplo
pues el cielo ha comenzado si te siento
presente en la sustancia de mi esencia.



ESTÁS MUERTO, TU CUERPO YACE FRÍO

Estás muerto, tu cuerpo yace frío
el soplo que animaba tu semblante
el brillo de tus ojos tan radiantes
a la casa del Padre ya has partido.

El color de los topacios en tu frente
el destello solar en tu mirada
tu sonrisa de luna y alborada
parecen esfumarse de repente.

Tus ojos de zafiro están cerrados
tus labios de amapola rojo intenso
están quietos y al verlos sólo pienso
en la quietud y la paz que nos has dado.

Tus manos de óleo fresco no se mueven
tus dedos sin caricias están quietos
tu piel de terciopelo blanco y terso
como nieve en invierno me conmueve.

Tus pies de caminante están llagados
la sangre que los cubre es roja y fresca
derramada por mí para que crezca
en el Amor que al tormento te ha llevado.

Tus manos mutiladas por los clavos
son rosas deshojadas por el viento
o roca perforada en el tormento
del Amor que en la cruz nos ha dejado.

Las espinas horadan tu cabeza
y están clavados allí mis pensamientos
abrasados de dolor mis sentimientos
y los espinos abrazan tu grandeza.

Mil pétalos de rosas esparcidos
en tu cuerpo granado en el tormento
el pecho de algarrobo sin aliento
y los hombros de llagas tan heridos.


En tu costado la vertiente de la vida
que recojo en el cáliz de mi boca
que se enciende en mi mano si te toca
y que calma la sed que me lastima.

Es la herida en la roca del desierto
la del agua celeste azul plateado
la del vino en un roble custodiado
que me vuelve a la vida si estoy muerto.

Todo tu cuerpo tranquilo y reposado
envuelto en la blancura de la vida
su gracia tan sólo está dormida
y muy pronto será resucitado.

Sin embargo escondido lo has dejado
en el pan y en vino que me ofreces
si en el altar de la ofrenda me estremeces
con el don de tu ser glorificado.

Escondido a los ojos y presente
en la gruta del sagrario prisionero
o en mi pecho enamorado si te quiero
superando la ausencia suavemente.

Estás muerto y el sepulcro está vacío
te busco y tu me dices que es adentro
en el fondo del alma que te encuentro
si te adoro despierto o bien dormido.



UN RACIMO DE SANGRE...

Un racimo de sangre, un pan bendito
un cuerpo que se da sin pedir nada
un Espíritu en su sangre derramada
y un Amor que se dona al infinito.

Por mi vida sufrió, por mí está vivo
para arrancarme de las garras de la muerte
para cambiar para siempre nuestra suerte
en una cruz sus brazos extendidos.

Una llaga, vertiente de Amor puro
en la que bebe el hombre en su miseria
el vino que recorre sus arterias
y embriaga dulcemente su futuro.

Todo el misterio en un pan que me hace nuevo
en el vino sagrado de su cena
que libera y que rompe las cadenas
de la vida anterior a la que muero.



RESPIRAR CON TU NOMBRE...

Respirar con tu Nombre entre los labios
saborear la miel de tu presencia
la frescura que aplaca la indigencia
el aliento en que inspiras a los sabios.

Tu Nombre ya me lleva un soplo nuevo
y espiro la dulzura de llevarlo
en mis adentros sonar, puedo escucharlo
y al pronunciarlo en él yo me recreo.

Tu Nombre es suavidad que da frescura
si el alma está reseca y yace herida,
Él es la savia nueva de la vida
y la suave embriaguez de tu ternura.

En él respira mi alma el aire puro
del soplo que habita en mis adentros
con él respira el alma y te contemplo
pacificando mi tiempo siento tuyo.




TU ESPÍRITU, SEÑOR, FUENTE DE VIDA

Tu Espíritu, Señor, fuente de vida
la llama en que se queman mis afectos
Él dirige mis sueños y proyectos
es mi fuente de luz, el que me guía.

Ardor abrasador que ahuyenta el frío
fervor en la sustancia de mi alma
es gozo celestial, fuente de calma
y frescura en las tardes del estío.

Como el aire perfumado de los tilos
así penetra mi vida y la renueva
perfume del azahar en primavera
o aceite que me ofrecen los olivos.

El me inspira el Amor con que te amo
la entrega que mi cántaro te ofrece
la alabanza que en mi pecho se estremece
cuando te siento amándome cercano.

En el me inclino a tu presencia o me levanto
en Él extiendo los brazos a tu cielo
y experimento la gracia y el consuelo
que te expreso en la fuerza de mi canto.



CUANDO ME LLAMAS...

Cuando me llamas el corazón se ensancha
el Amor en mi pecho se dilata
se viste el horizonte de escarlata
y no temo del mundo la revancha.

Es fuego tu Palabra que me invita
a soltar las amarras de la vida
a donarme apasionado y sin medida
a navegar mar adentro en tu conquista.

Me llamas a ser libre, a darlo todo
a estar seguro sólo de tu mano
a adorarte, mi Rey y soberano
a decirte mi Dios, mi Bien, mi Todo.

Me muestras una tierra, una promesa
la batalla del Amor que se conquista
un mundo renovado ante mi vista
contigo como única riqueza.

La pesca es abundante, brazos pocos
cargadas ya las redes sopla el viento
pescar en tu Palabra, mar adentro
para muchos simplemente estamos locos.

Estamos locos, es cierto, de tu vida
enajenados de un mundo que margina
que desprecia tu mensaje y no imagina
la luz que le trajiste en tu venida.

Si quieres ser perfecto deja todo
y camina por el mundo proclamando
que el reino de los cielos va brotando
y se abre paso en Ti de todos modos.

Si quieres ser perfecto te hago llama
dela hoguera de Amor que no se extingue
que quema muy adentro y se distingue
del Amor al que el mundo te reclama.



CREACIÓN

En el cielo de las nadas puras
sopló el viento de Dios enamorado
y en un instante de amor quedó preñado
de angélicas presencias de ternura.

En un desborde de bondad magnificente
quiso el Amor plasmarse en la materia
y en estallido de Amor la nada eterna
se cuajó en un cielo sorprendente.

Estrellas fulgurantes y cometas
asteroides y soles rojo intenso
nebulosas más allá de lo que pienso
y galaxias preñadas de planetas.

En nuestra tierra soplaste con dulzura
y se cubrió de mares y de peces
de selvas tropicales y de mieses
de montañas que emulan tu hermosura.

Animales galopan las praderas
y pájaros que vuelan en los cielos
el canto enamorado del jilguero
y las flores que nos da la primavera.

Todo lo hiciste bien y desbordante
y complacido en el don maravilloso
quisiste darle almas al Esposo
y al hombre a su imagen lo creaste.

Lo sacaste del polvo de la tierra
del abismo de los limos primordiales
le diste gracia y luz angelicales
y un tesoro de virtudes que él encierra.

Lo pensaste desde siempre para darle
la dignidad de tu Hijo tan amado
aquel que de María se ha encarnado
y tomó su condición para salvarle.

Gracias a Ti, Padre Dios Omnipotente
hacedor del Universo y de la vida
por tu Amor la dejaste redimida
en la sangre del Hijo eternamente.



UN TEMPLO DE AMOR

Un templo de Amor reconstruido
con esmeraldas y zafiros azulados
con columnas de oro esmerilado
y rubíes de sol enrojecidos.

Sus torres de marfil están selladas
con el sello del triunfo del Cordero
y contienen los restos del madero
en que la deuda ancestral quedó pagada.

Las escaleras de jade están talladas
en la montaña que lleva a la esperanza
y en granito esculpida la confianza
sostiene las murallas enjoyadas.

Son de mármol blanco las almenas
que recuerdan, del pasado, las batallas
el asalto sostenido a las murallas
de una fe probada en las cadenas.

Dentro de los muros un gran lago
de zafiro profundo como el cielo
es de lágrimas regadas y consuelo
como el vino del Cordero en que me embriago.

Sopla en él el Espíritu Divino
de una fragancia antigua y siempre nueva
que en ofrenda de incienso se recrea
quemándose, del templo, en el camino.

En el santuario, el altar es de alabastro
con asientos de ébano y caoba
candelabros de plata que le roban
la luz al cirio santo y a los astros.

Terciopelo dorado el cortinado
purpúreas las alfombras y tapices
tienen huellas de sangre y cicatrices
de los mártires que han sido coronados.


Tiene el templo una vertiente de aguas claras
cuya fuente está escondida en su misterio
ella riega el jardín del universo
en ella beben la noche y la alborada.

Es fecunda y todo lo recrea
imperceptible, discreta, subterránea,
desde la misma tierra en sus entrañas
brota espontánea y me renueva.

En ella surgen la unción y el sacramento
pues a veces está en óleo perfumada
otras parece vino en que se embriaga
con sed de trascendencia el firmamento.

Todo templo es de cristal y mármol fino
se transparenta en él la luz divina
está en un monte más allá de las colinas
de las cumbres heladas y el camino.

Y a él sólo se llega atravesando
el espacio y el tiempo en que existimos
la borrasca de pasión en que vivimos
en el Amor que estamos pregustando.

Pues el Amor es la nave misteriosa
que atraviesa el mar y sus peligros
que me vuelve navegante al elegirlo
penetrando íntimamente en cada cosa.

Pues Él es el sustrato, el fin y el medio
el viento de mis velas recio y suave
Él es el horizonte y es la nave
y una vez embarcado es cautiverio.

Y así navego la vida en la memoria
nostalgia de infinito y sed profunda
gustando la delicia que se funda
en la promesa de Dios que se hizo historia.



UN RAYITO DE LUZ...

Un rayito de luz se volvió carne
y en él el sol tomó nuestro destino
de María la Virgen mi Dios vino
niñito se volvió para salvarme.

Vino a la noche, al frío, a la inclemencia
soportó persecución, oprobio, exilio
los ángeles vinieron en su auxilio
y el Padre en Él mostró su complacencia.

Sus padres lo envolvieron en cuidados
José fue protección, sustento, alivio
figura paternal y ejemplo vivo
de trabajo, oración y hombre entregado.´

María que en el tiempo transcurría
su vocación materna meditaba
y al niño absorta contemplaba
que en estatura y gracia ya crecía.

Fue escondido por años el misterio
ese sol que en Él resplandecía
en la carne humana no quería
cegarnos en la sed de conocerlo.

Ojos nuevos se abrían para verlo
una Fe que el mundo no tenía
esperanza que no se conocía
un Amor que ve al reconocerlo.

Los pastores hemos visto en la pobreza
los magos caminamos desde Oriente
y su Amor se volvió resplandeciente
y causa de nuestra única riqueza.



ESTEBAN

Regó con su sangre el surco abierto
donde plantó la semilla de la vida
y frente a Dios, humilde, se arrodilla
entregado al mundo de los muertos.

Queda tu entrega al instante rescatada
por aquel que venció muriendo Él mismo
al que en las fauces siniestras del abismo
tenía nuestra vida amenazada.

Fuiste el primero de un elenco inmenso
de mártires que a Cristo se entregaron
y en la arena su sangre derramaron
en el ardor de un fuego tan intenso.

Esteban servidor sencillo y fuerte
que te entregaste al Amor sin condiciones
y superando del mundo las razones
lo venciste entregándote a la muerte.




EL CAMINO DE DAMASCO

Derribado quedó ante tu presencia
en el camino hacia Damasco un día
cuando tu luz totalmente lo envolvía
y cegado lo dejo su trascendencia.

Yo soy Jesús, el mismo que persigues
Aquel por quien Esteban dio su vida
el Hijo del Dios vivo al que servías
condenando a aquellos que me siguen.

Yo pata ti tengo algo preparado
llevarás a los confines de la tierra
mi Nombre que la vida misma encierra
y quedarás en el mismo consagrado.

Te mostraré el sufrimiento que te espera
qué significa conocerme y dar la vida
y aquel que a los cristianos perseguía
se vuelve apóstol de una nueva era.

Llevarás mi Nombre a las naciones
predicarás en el poder de los profetas
correrás victorioso hacia la meta
y me amarás hasta el fin sin condiciones.



NAUFRAGIO

A la deriva, sin timón, sin horizonte
rugiente la tormenta que devora
las olas despiadadas que demoran
la nave que los mandos no responde.

Se desata el viento huracanado
y tambalea la esperanza ante su fuerza
muerde el abandono, la oscuridad intensa,
y el océano embate despiadado.

El tiempo se dilata interminable
pues la noche y el día se fundieron
cuando el Sol y la luna se escondieron
se desplomó la tiniebla insoportable.

Navega la nave en medio de la prueba
la incertidumbre socava los cimientos
del futuro que construye el pensamiento
proyectando el tiempo que le espera.

Es hora de confiar, de abandonarse
de no dejar que sucumba en el tormento
el soplo divino del aliento
que permita, en tus manos, entregarse.

Es hora de despojo y de lanzarse
embistiendo las ráfagas y el trueno
el ánimo templado, en paz, sereno,
confiado en tu Palabra al inmolarse.

No importa cuánto duren la noche o la tormenta
el viento huracanado y su rugido
lo que importa es que tu rostro no se ha ido
y en la mañana tu luz ya se despierta.