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Amor místico. Poemas de amor a Dios

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LOS HELECHOS...

Los helechos y el sol entre sus hojas
besándose y de Amor entrelazados
un jilguero en tus ojos cautivado
y las gotas de cielo en que me mojas.

Una liturgia de lavanda y heno
una danza de verdes melodías
y en las anémonas suaves la alegría
de brotar desde la aurora de tu seno.

Un plumerillo al sol que se regala
y palomas besándose en un pino
la conciencia de la vida en que vivimos
y tu caricia en los ojos y en mi casa.

Una mano y ternura que en la brisa
perfume se ha trocado y me penetra
y alegrías del hogar que ofrecen quietas
la paz que en sus colores se desliza.

Y es el beso profundo y prolongado
en que la esencia del Amor se encierra
el que me arranca, en tus brazos, de la tierra
y me deja en tu ser anonadado.

Bésame más que yo tu ser ansío
prolongar en las horas tu presencia
sentirte de mi mano en la inclemencia
vivir en tu recuerdo y darte el mío.

Unir mi corazón al tuyo en sangre
y latir en tus latidos para siempre
tu vida hacerla mía y trascenderme
en el río de gracia que me invade.

Es tu Amor dulzura que no acaba
consolación en la verdad que se renueva
dinámica de luz que luz genera
impulso celestial del que te alaba.


Es suavidad vital que huele a menta
intimidad de los besos más preciados
claridad que la mente ha cautivado
y la paz del corazón que no se inquieta.

El sabor de las frambuesas en el alma
y la miel que en los labios se derrama
saborear la Palabra que reclama
el silencio de la escucha y de la calma.

Te amo y tu presencia me engrandece
tu Espíritu en mi espíritu se ensancha
y el corazón se dilata en playas anchas
que el Amor con sus olas humedece.

Te amo y respirar se vuelve un culto
letanías del aire en mis pulmones
un salmo entretejido de emociones
el suspiro divino en que me oculto.

Te amo y sólo en esto me deleito
porque no puedo ya desear más que tu abrazo
que el corazón se me rompa en mil pedazos
para vivir con el tuyo en mi secreto.

Te amo y sólo ansío esta dolencia
esta herida tan suave y placentera
el toque de tu dedo que genera
la paz que me sumerge en tu presencia.

Te amo y sé también que esto no es mío
que en el abismo infinito de tu seno
hay un torrente que me nutre, en que me quemo
y desde el seno de mi alma surge ungido.

Te amo y en amarte está mi vida
no quiero ya gozarme en otras cosas
no en el perfume de los lirios o las rosas
sino en el gusto de tu pecho que me anida.

Te amo y simplemente no comprendo
pues amas va más allá de toda idea
es la corriente en que sumerjo el alma entera
cuando en el gozo trinitario yo me extiendo.

Te amo en la liturgia de la vida
en el jardín que plantaste con tus manos
en la dolencia suave, en los hermanos
y en el trabajo que se vuelve eucaristía.

En la esperanza fiel de mi martirio
y en las canciones que exhalan tu fragancia
en el color del cielo en que se sacia
la mirada que ve tus ojos limpios.

Te amo y en tu Amor quiero morirme
cuando el abrazo de su seno me arrebate
cuando en la hermana muerte me busques para amarte
en el cielo dorado al que he de irme.

Ahora es solo el Amor el anticipo
del cielo que inhabita ya mi pecho
y es encuentro de amor el que en el lecho
del corazón se realiza y participo.




UN COLIBRÍ DE SEDA

Un colibrí de seda fina y pura
con alas de zafiro y esmeralda
comenzó su trabajo antes del alba
y buscaba entre las flores tu dulzura.

Ellas, pacientes, sus dones le ofrecían
polen de oro y néctar de misterio
y él sorbía en tu gracia sin saberlo
pues en su don tu Amor le trasmitían.

Generoso el jardín se le entregaba
multicolor su néctar le ofrecía
y en pétalos y aromas le decía
el Amor del que su Amado rebosaba.

Un aleteo majestuoso le cantaba
y en verdes alabanzas se erigía
cuando al cielo sus brazos dirigía
el sol que matutino lo abrazaba.

Licor de Amor el colibrí bebía
en la dulzura de su Amado se embriagaba
y un alelí romántico le daba
una nota de música escogida.

Tejieron juntos una melodía
que entre glicinas y azahar se entrelazaba
entre las flores del almendro se enredaba
y al amado en el jardín su Amor decía.



LAS FRUTAS EN EL HUERTO...

Las frutas en el huerto, tu dulzura
el vuelo de las aves y tu brisa
la caricia del sol en tu sonrisa
y en pétalos de rosas tu ternura.

La brisa que refresca y me asegura
tu presencia en el aire de la tarde
palpita el corazón y Tú lo sabes
quiere ver tu semblante y hermosura.

Glicinas en el viento te perfuman
y envuelve su color tu rostro huidizo
se quedan en mi piel y es el hechizo
de tu presencia en la tarde que se esfuma.

Verdes los pinos me dicen que te quedas
entre las sombras serenas de la noche
en el rocío, en el trébol y en el goce
del canto singular de las estrellas.

Fresca la noche me invita a contemplarte
y susurra tu nombre en mis oídos
me dice que Amor es todo mío
y me incita a quedarme y abrazarte.



AZUL EL CEDRO...

Azul el cedro, verde su misterio
gaviotas en el mar y blancas olas
una brisa salada que enamora
la caricia en el viento y yo te anhelo.

Un jazmín en el parque y su blancura
que flota perfumada en un suspiro
tu presencia en las rosas y te miro
recortando en el aire tu figura.

El olor de la hierba y tu frescura
de rocío impregnado en verdes hojas
la fragancia adorable de tu boca
y la tarde que irradia tu hermosura.

Tu reflejo en los cedros y en sus ramas
en gorriones inquietos y torcazas
tus brazos en el viento que me abraza
y la luna me dice que me amas.

La tarde de verano huele a mirra
los jardines en flor ofrecen vino
y en licor de cerezas mi destino
se sumerge en tu mirar cuando me miras.



LLENE MIS VELAS...

Llene mis velas de sayal raído
el viento fresco que al Amor renueva
el soplo aquel que en el Amor me lleva
a navegar el camino del olvido.

Llene mi alma tu Espíritu fecundo
y abráceme el fuego de su seno
inflame el alma su cantar sereno
y piérdame, en sus alas, para el mundo.

Lleve el impulso de su soplo fuerte
mi nave mar adentro en tu misterio
me deje de tu Amor en cautiverio
en el ansia de volar y conocerte.

Porque me mata de Amor el querer verte
el ansia de acabar mi travesía
de recalar en las playas de la vida
y gozar eternamente el poseerte.

Porque el bajel de mi vida tiene un rumbo
que se pierde más allá de las estrellas
son tus pupilas de luz en que destella
la gloria del Amor que salva el mundo.



YO SERÉ ALABANZA...

Yo seré alabanza de tu dulce Nombre
desencadenada Palabra de alegría
quiero cantar tu gloria noche y día
y sumergirme en el bosque que te esconde.

Saborear el misterio, allí perderme
y quedarme en tu seno acurrucado
ser el abrazo de un pecho enamorado
y en las llagas de tus manos ofrecerme.

Quiero cegarme en la luz de tu mirada
quemar mis horas en tu fuego nuevo
vivir en la presencia del que espero
y hacer en tu tienda mi morada.

Quiero contarle al mundo mi aventura
hablarle de tu Amor hecho de historia
encender en tu misterio mi memoria
y ser vínculo de paz y de ternura.

Ser palabra peregrina y caminante
predicar tu misterio y celebrarlo
encontrarte en el mundo y consagrarlo
adorarte en la mirada y contemplarte.

Quiero ser manos que ofrecen tu presencia
y alimentan el ardor que hay en el alma
ofrecer tu perdón que a todos salva
ser fuente de agua vida y de clemencia.

Quiero ser leño quemándome en la hoguera
de tu Amor trinitario apasionado
volverme luz de tu mirar enamorado
y en tu templo velar la vida entera.



QUÉ PUEDO DECIR DE TI

Qué puedo decir de Ti, mi Bien mi Todo
si no hay palabra que pueda contenerte
es el ansia que me lleva a conocerte
para buscarte sin cesar de todos modos.

Se que no puedo definirte ni abarcarte
que tu presencia soberana me supera
que está mi mente en Ti si ronronea
tratando de expresar lo inexpresable.

Porque estás más allá de toda idea
de toda luz, de todo pensamiento
más allá del Amor que experimento
en la nube que todo lo recrea.

Te anhelo y se que todo lo superas
en mi deseo camino hacia tu encuentro
vuelo de Amor y ya no me comprendo
y sin embargo se que tu me esperas.

Ya no quiero saber más que tu mano
que aferrada a la mía tranquiliza
la que me arranca del mundo y exorciza
los miedos, la incerteza y el pecado.



MISERICORDIA ES TU ABRAZO...

Misericordia es tu abrazo, Amor eterno
fuente que, en el origen, diste vida
abrazo del Amor que en la acogida
cauteriza las heridas del invierno.

Misericordia más allá de la justicia
recibes sin preguntas y sin quejas
eres hogar de todo el que se aleja
y tu mano se vuelve una caricia.

Abrazo maternal de la ternura
que acuna los dolores de la ausencia
una mano que es fuerza en la clemencia
y reconstruye en el hijo su figura.

Todo lo dicen tus ojos color cielo
la mirada se brinda acogedora
dulzura de una miel reparadora
que invade el alma mía en su consuelo.

Maternal recreación del universo
Amor primigenio que se dona
origen y bondad de la persona
que camina su viaje de regreso.

Tú eres casa, hogar y origen de la vida
hacia Ti peregrino andando por el mundo
es tu voz que me llama en lo profundo
y me dice que en tu casa está mi vida.



SERÁS ESPOSA DE SANGRE

Serás esposa de sangre
alma que mi Amor recreas
que en mi sangre te renuevas
y en mi cruz te recostaste.

Te desposaré en mis llagas
y allí estarás escondida
serán ellas tu guarida
y quedarás transformada.

Te regalaré mis clavos
como regalo de bodas
serán ellos tu corona
y tu trofeo enjoyado.

Te cubriré con mi sangre
en un bautismo de fuego
el baño en que regenero
a los hijos de mi Padre.

Sangre del Amor que llega
hasta el confín de este mundo
y que cala en lo profundo
de la vida que se entrega.

Mi sangre será tu nido
tu refugio y tu delicia
ella será tu justicia
porque en mi vida has creído.

Será su fuego el alivio
del ardor con que me buscas
será bálsamo en tus luchas
y frescura en tu martirio.

Esposa serás de sangre
amada que estás conmigo
serás de Amor mi testigo
una rosa que se abre.



DAME AMOR TU CORAZÓN

Dame Amor tu corazón
y quédate con el mío
llévate lo que he ofrecido
en tu lecho de pasión.

Cámbiame que te lo ruego
regálame compasión
renuévame en la ilusión
de vivir ya lo que espero.

Quiero sentir con tu Amor
y ver con tus ojos buenos
que no haya dolor ajeno
que no sea mi dolor.

Sembrar contigo esperanza
y ofrecer tu pensamiento
brindar tu conocimiento
y vivir en alabanza.

Dame sentir lo que sientes
y querer lo que Tú quieres
dame el morir si tu mueres
o vivir para quererte.

Dame lo que te parezca
lo que tu sabes que anhelo
amarte ya sin desvelo
aunque mi cuerpo perezca.

Vivir para tu alabanza
consumirme en tu presencia
quemarme en tu complacencia
y gozarme en tu esperanza.

Dame vivir de tu vida
de tu sangre y de tu cuerpo
vivir por Ti porque he muerto
y me vuelvo eucaristía.



DESNUDO EN LA CRUZ DESNUDA

desnudo en la cruz desnuda
sigo a Cristo en mi camino
clavo en ella mi destino
pues el Amor lo asegura.

Despojado de apariencias
del mundo que pasa y vuela
sólo el Amor me consuela
y es fuente de mi paciencia.

Sólo a mi cruz abrazado
encuentro en Él mi alegría
y en el lecho de la vida
a Él me entrego despojado.

En ella yace el Esposo
de latigazos llagado
su corazón traspasado
por un Amor poderoso.

Clavos en sus manos abren
la fuente que da la vida
bebo en ella el agua viva
de la sangre que me invade.

Es sangre que brota pura
desde la pura inocencia
es vino de trascendencia
en que mis males se curan.

Bebo por eso sediento
de la cruz de la ignominia
como vino de una viña
en que el Amor se asegura.

Embriaguez del lecho santo
en que el Amor se consuma
y en Espíritu se exhuma
el alma y todo su llanto.


Lecho de rosas sembrado
y de espinas que florecen
de los besos que estremecen
porque están resucitados.

Lecho del Amor donado
en que se anticipa el cielo
la hermosura y el consuelo
del Esposo entronizado.



TE BUSCO EN CADA NOTA...

Te busco en cada nota de mi vida
y sin embargo sé que tu presencia
clavada está en el alma de la ausencia
en el centro del Alma que me anima.

Te busco porque se que te he encontrado
cuando estás a mi lado aunque en silencio
si acompañas el camino en el que pienso
o si me siento por algo preocupado.

Te siento tan amigo y compañero
aunque a veces me duele que te callas
si vas adonde voy, voy donde vayas
y no me importa si recorro el mundo entero.

No se siempre lo que quieres y pregunto
si el camino será aquel que tu elegiste
camino sin embargo al elegirte
cada día de nuevo al estar juntos.

Es tu Amor tan singular y no lo abarco
me trasciende totalmente y desconcierta
eres Amor que dejas siempre abierta
la puerta del encuentro en el que marcho.

ES tu Amor como un cedro tan altivo
en que refleja el sol sus resplandores
es seguro, firme y fuerte en los dolores
frondoso, recio, suave y atractivo.

Es tu Amor soledad en compañía
una caricia en el frío de las noches
la sombra fresca que regala el bosque
gaviotas en el alba y melodía.

Es brisa vespertina que derrama
las gotas que del mar tomó prestadas
es rumor de unos arroyos y cascadas
y canto en el jardín en la mañana.


Es un río de sangre en tu costado
un torrente divino y siempre vivo
del que beben el gólgota y el Nilo
un caudal hecho Amor apasionado.

Es la fuente en que lavo mis pecados
bautismo de la unción que me estremece
frescura de la sangre que enardece
el fuego que me tiene enamorado.

Fecundidad que corre por mis venas
como vino en tus bodegas añejado
rauda fuente de Amor insospechado
que arrolla en su poder todas mis penas.

Oh manantial divino inaugurado
en el árbol de la pascua en sangre viva
Oh caudal del que bebo mi alegría
y me quedo en tu cáliz abrasado.

Amor hecho perdón que se regala
y que del cielo brota sin medida
que sana, mana y corre cada día
desde la fuente en que el Amor se embriaga.

Amor divino, ungüento misterioso
de la unción del amado en mi semblante
haces tú que mi aurora se levante
en el soplo de tus cantos amorosos.

Quisiera yo corresponder un día
y sin embargo sé que yo no puedo
simplemente me entrego al carcelero
que en el Amor me ha aprisionado todavía.

Y me entrego a tu Amor sin condiciones
sólo te pido amarte sin medida
que me regales tu Amor para que viva
tan solo para amarte sin razones.



HAY UN ÁRBOL ESPECIAL

Hay un árbol especial
que está en el centro del huerto
aquel en quien Cristo ha muerto
con un amor celestial.

Es un madero de incienso
en que se quema el Amado
aquel que ha resucitado
y se dio desde el comienzo.

Oh Señor Tú te has quedado
en el árbol de la vida
su raíz está escondida
y en mi pecho se ha enterrado.

Se nutre de tu silencio
de tu ausencia prolongada
y de las horas llagadas
por la brasa de tu aliento.

El árbol de la paciencia
que destila sangre viva
y riega gotas ungidas
con aceite de clemencia.

En el has clavado el mundo
sus esperanzas y miedos
sus gozos y sus consuelos
en tu misterio profundo.

Haz clavado en él sus sueños
su amor y sus rebeldías
sus ansias y su porfía
la tentación y su dueño.

El árbol cuya madera
impregnada está en tu sangre
y sacia al hombre en el hambre
de entregar la vida entera.




EL JARDÍN DE LAS FRUTAS

El jardín de las frutas escondido
en el centro del alma está encerrado
un huerto de misterio y encantado
por el aroma que exhala su querido.

Es la esposa un jardín de frutas frescas
de delicias de Arabia y del Oriente
lo visten los rubores del poniente
y aroma de naranjo lo refresca.

El jardín del cerezo y del almendro
de nogales añejos y castaños
de moreras crecidas con los años
y del manzano dulce del encuentro.

Regado está del vino más añejo
de aquel que cuajó el roble de su abrazo
el que embriaga a los lirios con su paso
y en los jazmines deja su reflejo.

Impregnado de azahar el aire envuelve
el alma con deseos de misterio
la deja de su Amado en cautiverio
y esclava del Amor se queda al verle.

ES un jardín privado que visita
solo el Amado que hizo su muralla
y en la voz de su silencio, cuando calla
queda el misterio clavado y no se quita.

Con cuánto amor plantaste las glicinas
las amapolas rojas y los nardos
qué delicadeza tuviste al escardarlos!
aún te veo a la sombra de la encina.

Me gusta ser jardín, ser tu cultivo
ser la tierra labrada por tus dedos
el lugar del encuentro y el consuelo
del Amor y el Espíritu en que vivo.


Cuánto agradezco tus rosales rojos
el dorado celestial de las retamas
los gladiolos altivos y las dalias
y el cedro que es el gozo de mis ojos.

A su sombra me siento cuando espero
tu paso con la brisa de la tarde
su frescura me envuelve al comentarle
que estoy allí aguardando al jardinero.

ES el descanso después de su trabajo
cuando el tiempo dilata su ternura
y el misterio amoroso en la espesura
se hace serena profesión y abrazo.

Es cuando la noche purifica el día
y al ardor de su sol sigue el misterio
es la noche que desata el cautiverio
y en el Amor libera su energía.

La paz en ella encuentra su frescura
y un acorde basta para que detengas
el cántico del tiempo que se entrega
en el manto del Amado y su figura.

Y cuando oscura y misteriosa envuelve
la exhuberancia del jardín regado
sólo tus ojos veo enamorado
y en ellos me sumerjo al conocerte.

Son tus ojos la luz en la penumbra
el resto ya se ha ido y sólo queda
la tibieza de la noche en primavera
en la que el fuego de tu luz me alumbra.

Y cuando ciego yo en tus ojos veo
la verdad más profunda de mi mismo
me sumerjo todavía en el abismo
del Amor trascendente al que me entrego.

Ahora veo que la noche como el día
es dimensión profunda del misterio
en que el Amado se vuelve mi cauterio
en la hondura misma de la vida.
Oh noche que eres la raíz del día
de la que bebe su fulgor y gloria
porque tu eres la hondura y la memoria
del Amor en lo profundo de mi vida.

Oh noche que eres una luz oscura
la luz de aquel misterio silencioso
el abrazo profundo del Esposo
que en el jardín entrega su hermosura.



CANTA MI AMOR EN LA NOCHE

Canta mi amor en la noche
su canto es dulce y sincero
son los trinos de un jilguero
que amando expresa su goce.

Un canto que entibia lunas
y se enhebra en las estrellas
que vuelve las almas bellas
y las llena de ternura.

ES un soplo de armonía
que entre los cerros reposa
porque le canta a su esposa
llamándola a la alegría.

Canto del cantor de cielos
del que coloreó los montes
y enternece el horizonte
cuando entrega su consuelo.

Canta el Amado en el bosque
su voz entre los abetos
y el sentimiento discreto
que suena en unos acordes.

Canta y el canto enamora
embriagador como el vino
licor exquisito y fino
de una fuerza abrasadora.

Expresa en el su misterio
de Alianza liberadora
de promesa redentora
que rompe mi cautiverio.

Oh canto dulce y sereno
tan sutil como la brisa
que ardiente me cauteriza
con el sello de su fuego.


Oh Amor melodioso y suave
que en tu gozo me conservas
quiero amarte sin reservas
hasta que la vida acabe.

Oh Amor del amor la fuente
océano de dulzura
que acaricias con ternura
los oídos de mi mente.

Oh corazón del Dios vivo
que das tu sangre en bebida
y que te vuelves comida
y fuerza del peregrino.

Cántame tu Amor de nuevo
y que se grave en mi mente
quiero escuchar solamente
la voz en que me renuevo.

Quiero ser tu melodía
en lo profundo del alma
encontrar en Ti la calma
y el candor de la alegría.

Oigo tu canto en el bosque
y me envuelve su frescura
la melodía más pura
me penetra con su toque.

Y tu voz se vuelve el beso
que acaricia mi conciencia
tu voz que es toda mi ciencia
y se fecunda en un verso.

Canta Amado que tu canto
embriaga ya mis sentidos
pongo en tu canto mi nido
y me cubro con su manto.



INFINITO, INMENSO, INAGOTABLE...

Infinito, inmenso, inagotable,
más allá de las cumbres de la nada
más luminoso que el rayo y la alborada
más allá de todo nombre e innombrable.

Más allá del deseo y sentimiento
de la mente y la razón en cautiverio
más allá de la palabra y el salterio
de la luz y de mi conocimiento.

Más allá de las tormentas y del viento
del huracán, del tornado y la centella
del cielo inusitado y las estrellas
de las horas, de los días y del tiempo.

Más allá de lo sublime y trascendente
de la medida de las cosas y lo inmenso
más allá del azul de un cielo intenso
del color, de la noche en que se siente.

Más allá de la presencia y de lo ausente
más allá del abrazo y del vacío
más allá de lo que quiero y lo que ansío
de la visión, del oído y de mi mente.

Más allá de la oración y del suspiro
del anhelo del fervor y la plegaria
del clamor por tu misterio y por tu casa
de la búsqueda, del cielo y el camino.

Más allá del sol y de la luna
de los astros llameantes y del fuego
de la hoguera de vida en que me entrego
de las certezas creyentes y las dudas.

Más allá del amor y la esperanza
del horizonte infinito en que te veo
de la consolación oscura del misterio
y del Amor que se consuma en Alabanza.


Inefable, inescrutable y absoluto
más allá de la firmeza que asegura
de tu presencia suave y la figura
que transparenta el misterio en que te busco.



JARDÍN QUE HA CULTIVADO

Jardín que ha cultivado
tu mano con amor y con premura
se enciende tu figura
en pétalos dorados
entre las azucenas que has plantado.

Con gracia lo has regado
desde la fuente arcana de tu pecho
y preparaste el lecho
en trébol esmaltado
en pétalos de rosas tapizado.

En el jardín un pozo
orada la frescura del misterio
y en el encuentro el gozo
el hombre en cautiverio
buscando la Palabra del Esposo.

El jardín del Amado
es un huerto de aromas escondidos
y el alma ha penetrado
por un sendero herido
entre las amapolas recortado.

Es rojo su camino,
de azalea y jazmines perfumado
en ámbar coloreado
de hibisco enrojecido
de ilusión y azucenas concebido.

El árbol del deseo
extiende ya sus brazos
arrebatando al cielo
los besos del ocaso
en que el Amor le brinda su consuelo.

Ha plantado mi Amado
un olivar maduro
sereno y verde oscuro
su fruto ha madurado
y en aceite le queme su futuro.

Rojizos los manzanos
me dicen que ha pasado
derramando dulzura entre sus ramas
y en ellos ha dejado
el sabor deleitable que derrama.

Ha sembrado castaños
de fruto nutritivo
se tiñen con los años
en tojos encendidos
y en el otoño iluminan mi destino.

Es un jardín secreto
interior, misterioso y sugestivo
mi Amado lo ha escondido
en un lugar discreto
encendido en su Amor y fuego vivo.

Y en él entrar se puede
andando en soledades y silencio
volando con el viento
que sopla donde quiere
y se anida en los riscos en invierno.

Allí es donde me lleva
a las alturas que el cóndor ha envidiado
y enciende en mi costado
la llaga que me quema
si es que el Amado mismo me ha besado.

Oh cumbre del encuentro
Oh cima en la que el cielo se ha enclavado
Oh luz que me has quemado
y truecas mi tormento
en la pasión del Amor que me ha engendrado.

Consúmeme si quieres
culmina, del Amor la travesía
porque mi alma ansía
perderme entre tus bienes
y en incendio de Amor darte su vida.



HERIDA DULCE Y BELLA

Herida dulce y bella
presencia indiscutible de mi Amado
un fuego en mi costado
que de su paso es huella
aunque entre mis harapos me ha dejado.

Recuerdo de sus besos
una llaga de incienso que ha quemado
la carne hasta los huesos
y herido me ha dejado
del mundo y de su pompa abandonado.

Herida que del alma
penetras las cavernas escondidas
que consumes mi vida
y sin embargo calmas
el fuego que devora el alma mía.

La brasa que encendida
en la hoguera divina me ha incendiado
y sin embargo abriga
las ansias de aquel día
en que será tu Amor puro consumado.

Oh herida de mi alma
que el espíritu dejaste anonadado
irrupción del Amado
que su pasión proclama
aunque al tiempo me sienta encadenado.

Oh caudal de fuego
que del Espíritu Santo concebido
enciendes el brasero
que de mi pecho herido
quema el leño que el cuerpo le ha ofrecido.

Oh Amor que me consumes
y ofreces nueva vida
Oh fuente de energía
que mi pecado asumes
y en holocausto divino lo destruyes.

Ardiente pregonera
que su visita en la noche has proclamado
jazmín ensangrentado
que vuelve primavera
el Amor en que el alma se ha inmolado.

Frescura placentera
del día inaugurado
por la voz que el tiempo me ha robado
y en la brisa primera
los oídos del alma ha acariciado.

Oh llaga, estoy herido
en flama de cariño cautivado
libérame, te ruego
pues en mi vida el fuego
aún debe terminar lo comenzado.



UN ALETEO DORADO...

Un aleteo dorado, un mar de ensueño
la canción de una alondra en mi ventana
la frescura del rocío en la mañana
y la voz en los montes de mi dueño.

Un colibrí que salta entre las flores
la dulzura del polen que lo embriaga
la sed de mi garganta que se apaga
en la fuente que brota en tus amores.

Ya no quiero tener otros señores
porque descubro que tu Amor me robustece
que tu presencia abrasadora me estremece
más que el rayo desplegando sus furores.

Porque descubro en tu semblante el fuego
que enciende el corazón que es llaga viva
cuando se queman mis noches y mis días
en la Palabra que causa mi desvelo.




HUERTO REGADO...

Huerto regado es el nombre de tu casa
bañado está de Amor y de tu vida
vive sólo de Ti y eres comida
de la que el alma en su penar se sacia.

Eres Tú la fuente viva que lo riega
transformando el desierto en paraíso
es en tu Amor que se deleita y en Ti quiso
colocar la meta de su entrega.

Es un huerto aromado de magnolia
bordado de jazmines y de lirios
es un valle encantado y colorido
que anticipa el perfume de tu gloria.

Tapizado de trébol y de olivo
adornado con glicinas y begonias
coloreado de aromos y bignonias
se levanta tras la noche del olvido.

Bajo tus alas se encuentra protegido
y en la paz de tu pecho alimentado
por el fiel jardinero cultivado
regado con tu Amor lo haz concebido.

Es un huerto regado con tu sangre
y embebido de Amor transfigurado
el jardín del dolor resucitado
oasis del que busca y tiene hambre.

El corazón del huerto es tu morada
un templo de cristal y de zafiro
el pozo del Amor del que ha bebido
el alma que ha quedado enamorada.

Huerto de eternidad entre los hombres
el jardín del encuentro más soñado
es el lecho de trébol del Amado
que ha puesto su morada entre los pobres.




TU NOMBRE ES AROMA PENETRANTE
(cant. 1,3)

Tu Nombre es aroma penetrante
la esencia que impregna mi conciencia
la fuente de la paz y la inocencia
el alma de la vida palpitante.

Es tu Nombre el manantial que riega
el huerto que sembró tu complacencia
el agua fresca que brota en la clemencia
de aquel Amor que su caudal me entrega.

Es tu nombre bendición eterna
derroche de bondad que se derrama
saciedad espiritual de aquel que clama
sabiduría de la luz que me gobierna.

Es tu Nombre rocío de dulzura
que en madrugadas de trébol se destila
la caricia del Amor sobre las lilas
y el baño que envuelve tu frescura.

Es firmeza de la savia que sostiene
la vida que en bosque fresco habita
el ritmo del Amor que en mi palpita
y el grito de las cosas que convienen.

Es tu Nombre la Palabra verdadera
que ilumina el tiempo de mi ocaso
el rumor que me acompaña con tu paso
y el solaz de una tarde placentera.

ES el baile de tu música en el alma
la danza del Amor que el cielo invita
la brisa del Espíritu que habita
el centro de mis horas con su calma.

Es tu nombre el aroma del incienso
que se enciende en mi pecho a toda hora
cuando orante en tu presencia se enamora
y descubre en tu semblante un cielo inmenso.



FUE DE TU CRISTO...

Fue de tu Cristo el fulgor que me deslumbra
el que, benigno, regalaste un día
cuando en bautismo de lengua y profecía
me arrancaste de la nada y la penumbra.

Fue en un naufragio de vida y esperanza
en que arrojé por la borda mi porfía
en que donaste tu gracia y alegría
en la pobreza del despojo y la confianza.

Se hizo tu paso anuncio y profecía
fuego de Amor ardiente, apasionado,
un viento suave, un cielo huracanado
o una brisa melodiosa de poesía.

Fuente de ternura suave que en María
delicadeza se volvió en las flores
que entre espinas arrojaron lo temores
y se volvieron jardín de luz divina.

Fuiste el impulso misionero y vivo
la audacia irracional y la osadía
las ganas de correr y dar la vida
el Soplo de un Amor siempre cautivo.

Me diste la certeza de tu vida
el sentimiento de tu presencia pura
amor a la verdad que me asegura
que se entreteje en mi trama tu venida.

Y te volviste Dios de un rostro cierto
un Padre amable que engendró confianza
el Hijo fiel que mueve mi esperanza
y Espíritu que me lleva con el viento.

Tú te has hecho en mi amor conocimiento
de la importancia de las horas frías
sabor de ausencia y corazón que ansía
perderse un día en un abrazo intenso.




ALETEABA SOBRE AGUAS PRIMORDIALES

Aleteaba sobre aguas primordiales
y fecundaba el universo en fiesta
era verde mi canto en la foresta
y silencio en los valles ancestrales.

Yo susurraba en el bosque la presencia,
la vida misma que lo envuelve todo
y animaba los cantos de ese coro
que es música anidada en tu conciencia.

Yo desgarraba el rubor de los ocasos
y ensangrentado su pecho ya se abría
Yo transformaba su sangre en profecía
del que había de venir y de sus pasos.

Era Yo el que agitaba el mar sereno
cuando en el viento su furor preñaba
y en su seno la presencia generaba
del profeta cuya voz opaca el trueno.

Era Yo en el desierto milenario
el que a vivir en soledad llamaba
y el corazón de los ascetas incendiaba
con el fuego que surge del sudario.

Era el color de cada primavera
y el calor escondido del invierno
melancolía de otoño en un almendro
y el verano que la aurora conociera.

Era Yo el que clamaba en tus entrañas
por una vida nueva y redimida
era el sabor de tu oración sentida
y la música seráfica que extrañas.

Desde antes de nacer te conocía
y cuando el núcleo de tu vida se formaba
en la trama de tu anhelo Yo bordaba
la filigrana del Amor que concebía.



ANTES QUE LAS NUBES...

Antes que las nubes destilaran vida
y la luna clara su candor te diera
antes que la rosa cristalina fuera
mas allá del sol, te conocía.

Antes que las horas el tiempo devanaran
y canciones de Amor aun no existían
cuando los cielos aún no conocían
la luz de las estrellas que me aclaman.

Cuando en la oscura noche todavía
el silencio azul de la creación reinaba
y el jilguero plateado no cantaba
entre las ramas su verde melodía.

Quiero que sepas que tu vida me importaba
que más allá de tu conciencia distraída
más allá de tu clamor y de tus días
antes de que todo fuera, Yo te amaba.



HAY GOTITAS DE CIELO...

Hay gotitas de cielo y ojos tristes
las lágrimas y el roce de tus dedos
el beso de tu paso y el sendero
que lleva a la verdad que prometiste.

Hay gotitas de sol en mi ventana
chispeante plenitud de tu presencia
es tu luz que aplaca la indigencia
en que imploro tu venida en la mañana.

Hay un brillo especial, mis ojos viven
y gustan la dulzura de tu vida
porque vivir en tu luz es su comida
y gozarse en tu semblante es lo que piden.

Liturgia del Amar que en la mañana
te consagra las ansias de la aurora
la vida que devana entra las horas
impregnadas de Amor y luz temprana.

Es un clamor de vida que se enciende
en campanas de fuego a cielo abierto
es el himno de un bosque y el concierto
del sentimiento que, en danza, en Ti se pierde.



EN LAS ESPIGAS...

En las espigas doradas que levanta
el viento azul que mi pasión provoca
brilla exaltado el sol cuando las toca
mientras el coro del Amor les canta.

Son las espigas del pan que en la memoria
de la pasión universal se queda
el que cocina el fuego de la hoguera
en la que arde el flujo de la historia.

Ondulantes al sol de un cielo abierto
en que se tejen ilusiones y esperanzas
cuando lo cruzan las aves en su danza
y los grillos le entregan su concierto.

Ser espigas al sol de nueva vida
fecundando los días y las horas
en la luz que me ilumina y enamora
por el camino en que tu Amor convida.

Son espigas de luz que me subyugan
y en un sueño de amor mi rostro encienden
las que en mis ojos transformados se convierten
en el futuro que tus pasos inauguran.